Ras El Ain, un encantador pueblo conocido por sus hermosas fuentes y olivares, ofrece una visión de la auténtica vida marroquí. Partiendo de este sereno lugar, el viaje en tren lleva a El Jadida, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, celebrado por sus fortificaciones portuguesas y su impresionante costa. Al llegar, los visitantes pueden pasear por las históricas murallas y relajarse en la pintoresca playa, sumergiéndose en la rica historia de esta joya costera.